Libreto | Toma de Posesión Canónica

 SANTA MISA SOLEMNE
TOMA DE POSESIÓN CANÓNICA 
DE S. EX. MONS. GABRIEL ANDRADE
DE LA DIÓCESIS DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES




Inicia la Celebración: S. Em. Mons. Adrián Card. Aldana
18 Agosto 2026


RITOS INICIALES

Canto entrada: Pueblo de Reyes.

Antífona de entrada                                                                                               Jer 3,15

Les daré pastores según mi corazón. Que los apacienten con sabiduría y prudencia.


El Obispo

En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo.

R/ Amén.

El Obispo

La paz esté con ustedes.

R/ Y con tu espíritu. 


Seguidamente, el Obispo pronuncia las palabras de presentación e introduce la celebración con estas o algunas palabras parecidas:

Hoy es un día de gozo para la Iglesia que peregrina en esta Diócesis de Nuestra Señora de los Dolores, pues recibe a su nuevo Obispo y acoge a quien será su octavo Obispo; su Excelencia Monseñor Gabriel Andrade.

El Santo Padre, el Papa Inocencio, nos envía en su nombre para dar posesión canónica al Monseñor Gabriel Andrade, asegurándoles a todos ustedes sus oraciones y su bendición apostólica. Pidamos, pues, con fe, que nunca falte en esta Iglesia local la obediencia y la cooperación amorosa de los fieles hacia su pastor, ni el cuidado diligente y paternal del pastor hacia su pueblo.

Con gratitud al Señor por este momento de gracia, iniciemos esta celebración eucarística, que es el centro y culmen de nuestra fe, para que en ella Cristo sea glorificado y nosotros santificados.

Después de introducir la celebración eucarística, El Obispo pronuncia sus propias palabras hacia el nuevo Obispo y al clero.


LECTURA DE LAS LETRAS APOSTÓLICAS

Luego de las alocuciones, el Obispo, de pie, pide al encargado, que presente y lea las letras Apostólicas:

En nombre del clero y del Colegio Episcopal, se presente y lea las letras Apostólicas.

El encargado presenta la bula al Obispo, para luego de darle lectura a las mismas desde el ambón.


LETRAS APOSTÓLICAS
DEL NUEVO OBISPO DIOCESANO DE LA DIOCESIS 
DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES


INNOCENTIVS, EPISCOPUS,
SERVUS SERVORUM DEI

A mi amado hijo, Su Excelencia Mons. Gabriel Andrade, hasta ahora Obispo Auxiliar incardinado en la Diócesis de Roma, elegido Obispo Diocesano de la Diócesis de Nuestra Señora de los Dolores, salud, paz y bendición apostólica.

«Yo soy el buen pastor; el buen pastor da la vida por las ovejas.» (Jn 10,11)

Desde sus orígenes, la Iglesia ha procurado confiar el cuidado de las Iglesias particulares a pastores que, fortalecidos por la gracia del Espíritu Santo, sean imagen de Cristo Buen Pastor y conduzcan al Pueblo de Dios con sabiduría, firmeza y caridad. El ministerio episcopal constituye un servicio de entrega generosa, mediante el cual los fieles son confirmados en la fe, alimentados con la Palabra de Dios y congregados en la unidad de la Iglesia.

Encontrándose vacante la sede episcopal de la Diócesis de Nuestra Señora de los Dolores, y deseando que aquella comunidad eclesial continúe creciendo en la fidelidad al Evangelio y en la comunión con la Iglesia universal, hemos buscado diligentemente a quien pueda asumir tan noble responsabilidad. Como exhorta el Apóstol, «Revestíos de humildad en vuestro trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes» (1 Pe 5,5).

Conociendo tu entrega al ministerio, tu amor por la Iglesia, tu prudencia en el ejercicio del gobierno pastoral y tu fidelidad al Sucesor de Pedro, Nos, por la autoridad apostólica que hemos recibido, te elegimos y te NOMBRAMOS OBISPO DIOCESANO DE LA DIÓCESIS DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES, confiándote el cuidado de esa porción del Pueblo de Dios con todos los derechos, deberes y facultades que corresponden a este oficio según las normas del Derecho Canónico.

Recibe esta misión con corazón agradecido y espíritu de servicio. Sé para tu presbiterio un padre cercano, para los diáconos un guía prudente y para todos los fieles un pastor que anuncie con valentía el Evangelio y fortalezca la comunión eclesial. Que nunca se aparten de tu memoria las palabras del Señor: «En esto conocerán todos que sois mis discípulos: si os amáis los unos a los otros» (Jn 13,35).

Mandamos que tomes posesión canónica de la diócesis que hoy te confiamos conforme a las prescripciones del derecho, momento desde el cual asumirás plenamente el gobierno pastoral de esta Iglesia particular.

Exhortamos al clero, a las personas consagradas y a todos los fieles de la Diócesis de Nuestra Señora de los Dolores a recibir con espíritu de fe y sincera comunión a su nuevo Obispo, colaborando con él para que esta Iglesia particular continúe siendo signo de esperanza, unidad y caridad.

Confiamos tu ministerio a la maternal protección de la Bienaventurada Virgen María, venerada bajo la advocación de Nuestra Señora de los Dolores, al patrocinio de San José y a la poderosa intercesión de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo.

Dado en Roma, junto a la tumba del Apóstol Pedro, a los XXIX días del mes de julio del Año del Señor MMXXVI, primero de Nuestro Pontificado.


PONTIFEX MAXIMUS


Terminada la lectura, el pueblo aclama:
Demos gracias a Dios.  
El Obispo que preside pide al nuevo Obispo que se ponga de pie, y, con la siguiente exhortación da posesión de la cátedra al nuevo Obispo:
Venerado hermano:
Te invito para que, en nombre del Señor, Pastor de la Iglesia, tomes posesión de la Cátedra Episcopal de esta Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, para la que nuestro Santo Padre te ha llamado, y recibas el afecto de tus hermanos en el Episcopado y el acatamiento de tus nuevos hijos de esta tu Iglesia.
Luego de tomar asiento de la Cátedra, el Obispo recibe el Báculo Pastoral de manos del Obispo celebrante, mientras la asamblea lo acoge. Seguidamente, el nuevo Obispo recibe el saludo de acogida de los hermanos Obispos presentes, de los Presbíteros y Diáconos, Religiosos y seminaristas.
Canto: Ecce Sacerdos Magnus.
El celebrante que ha tomado posesión:
Gloria in excelsis Deo,
posteriormente se entona el himno del Gloria.
Oración colecta
Señor Dios, que en cada Iglesia que peregrina
por el mundo manifiestas a la Iglesia una, santa,
católica y apostólica, concede, benigno, a esta
grey tuya de tal modo estar unida a su pastor,
congregada en el Espíritu Santo por medio
del Evangelio y la Eucaristía, que pueda representar
dignamente la universalidad de tu pueblo y sea así
signo e instrumento de la presencia de Cristo en el mundo.
Él, que vive y reina contigo en la unidad
del Espíritu Santo y es Dios,
por los siglos de los siglos.
R/ Amén.

LITURGIA DE LA PALABRA

Primera Lectura
“Pues contigo estoy yo”
Lectura del libro de Jeremías                                                                               1, 17-19
Por tu parte, te apretarás la cintura, te alzarás y les dirás todo lo que yo te mande. No desmayes ante ellos, y no te haré yo desmayar delante de ellos; pues, por mi parte, mira que hoy te he convertido en plaza fuerte, en pilar de hierro, en muralla de bronce frente a toda esta tierra, así se trate de los reyes de Judá como de sus jefes, de sus sacerdotes o del pueblo de la tierra. Te harán la guerra, mas no podrán contigo, pues contigo estoy yo - oráculo de Yahveh - para salvarte.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial                                                                                Sal 18, 8. 9. 10. 11
R. Tú tienes Señor, palabras de vida eterna.
La ley del Señor es perfecta y reconforta el alma;
inmutables son las palabras del Señor
y hacen sabio al sencillo. R.
En los mandamientos del Señor hay rectitud
y alegría para el corazón;
son luz los preceptos del Señor
para alumbrar el camino. R/
La voluntad de Dios es santa
y para siempre estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R/
Que te sean gratas las palabras de mi boca
y los anhelos de mi corazón.
Haz, Señor, que siempre te busque,
pues eres mi refugio y salvación. R/.

Segunda Lectura
“Presentéis santos e irreprensibles ante Dios”
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses      3, 12—4, 2
Hermanos:
Que el Señor os colme y os haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos, lo mismo que nosotros os amamos.
Y que así os fortalezca internamente, para que, cuando Jesús, nuestro Señor, vuelva acompañado de todos sus santos, os presentéis santos e irreprensibles ante Dios, nuestro Padre. En fin, hermanos, por Cristo Jesús os rogamos y exhortamos: Habéis aprendido de nosotros cómo proceder para agradar a Dios; pues proceded así y seguid adelante.
Ya conocéis las instrucciones que os dimos, en nombre del Señor Jesús.
Palabra de Dios.

Aclamación antes del Evangelio  

 R/. Aleluya, aleluya, aleluya.                                                                        (Jn 10, 14)

Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas, y las mías me conocen.

Aleluya.

Evangelio
“Vayan, pues, y enseñen a todas las naciones”
Lectura del santo Evangelio según San Mateo                                              28, 16-20.
En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el que Jesús los había citado. Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos titubeaban.
Entonces Jesús se acercó a ellos y les dijo: “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y enseñen a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándolas a cumplir todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”.
Palabra del Señor.

Homilía

Se dice Credo.

Oración Universal de los Fieles
Oremos, hermanos, a Dios Padre todopoderoso, que con amor rige los destinos de su Iglesia, para que derrame con largueza sus beneficios sobre nosotros.
R. Oh Señor escucha y ten piedad. 

1. Por la Santa Madre Iglesia, para que transmita fielmente la Buena Noticia de Jesucristo, luz de los pueblos, y sea sacramento o signo e instrumento de la íntima unión con Dios y de unidad de todo el género humano. Roguemos al Señor. R/.

2. Por el Papa Inocencio, para que, asistido por el Espíritu Santo, con su ejemplo y palabra, nos confirme en la fe en Dios que es amor, sostenga nuestra esperanza y estimule nuestra caridad. Roguemos al Señor. R/.

3. Por nuestro Obispo, Monseñor Gabriel para que, a ejemplo de Jesucristo, el Buen Pastor, y con la fuerza del Espíritu Santo ejerza el ministerio episcopal que es oficio de amor, como sucesor de los Apóstoles, en comunión con el Papa y con el Episcopado universal, apacentando a esta Iglesia de Dios que peregrina en esta comunidad. Roguemos al Señor. R/.

4. Por todos los hombres, especialmente los pobres, los afligidos, los enfermos, los ancianos, los emigrantes, para que se abran por el testimonio evangelizador y misionero de los cristianos al único que salva, Jesucristo. Roguemos al Señor. R/.

Oh Dios, que con misericordia sostienes a tu pueblo
y con amor lo gobiernas, escucha nuestra oración
para que progresemos en el espíritu
de verdad y de amor
y así un día podamos reunimos todos
en el reino glorioso de tu Hijo,
que vive y reina por los siglos de los siglos.
R/ Amén.

LITURGIA EUCARÍSTICA
Canto ofrendas:  Bendito Seas Señor.

El Obispo:
Oremos, hermanos, para que este sacrificio, mío y de ustedes, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.
R/ El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.

Oración sobre las ofrendas
Al celebrar el memorial de la inmensa caridad de tu Hijo,
que el fruto de su obra salvadora,
sirva para la salvación del mundo entero.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
R/ Amén.

                                                       RÆFATIO COMMUNIS II 
                                                          De salute per Christum 

73.Sequens præfatio dicitur in Missis, quæ præfatione propria carent, nec sumere debent præfationem de tempore. 

V. Dóminus vobíscum. 
R. Et cum spíritu tuo. 

V. Sursum corda. 
R. Habémus ad Dóminum. 

V. Grátias agámus Dómino Deo nostro. 
R. Dignum et iustum est. 

Vere dignum et iustum est, æquum et salutáre, 
nos tibi semper et ubíque grátias ágere: 
Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: 
Qui bonitáte hóminem condidísti,
ac iustítia damnátum misericórdia redemísti: 
per Christum Dóminum nostrum.
 
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, 
adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. 
Cæli cælorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, 
sócia exsultatióne concélebrant. 

Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, 
deprecámur, súpplici confessióne dicéntes: 
Sanctus, Sanctus, Sanctus Dóminus Deus Sábaoth.
 Pleni sunt cæli et terra glória tua. 
Hosánna in excélsis. 
Benedíctus qui venit in nómine Dómini. 
Hosánna in excélsis.

PLEGARIA EUCARÍSTICA III

El Sacerdote, con las manos extendidas, dice:  
VERE Sanctus es, Dómine,
et mérito te laudat omnis a te cóndita creatúra,
quia per Fílium tuum,
Dóminum nostrum Iesum Christum,
Spíritus Sancti operánte virtúte,
vivíficas et sanctíficas univérsa,
et pópulum tibi congregáre non désinis,
ut a solis ortu usque ad occásum
oblátio munda offerátur nómini tuo.

Junta las manos y, manteniéndolas extendidas sobre las ofrendas, dice: 
Súpplices ergo te, Dómine, deprecámur, ut hæc múnera, quæ tibi sacránda detúlimus, eódem Spíritu sanctificáre dignéris,

Junta las manos y traza el signo de la cruz sobre el pan y el cáliz conjuntamente, diciendo:
ut Corpus et Sanguis fiant
Fílii tui Dómini nostri Iesu Christi, cuius mandáto hæc mystéria celebrámus.

Ipse enim in qua nocte tradebátur

Toma el pan y, sosteniéndolo un poco elevado sobre el altar, prosigue: 
accépit panem
et tibi grátias agens benedíxit,
fregit, dedítque discípulis suis, dicens: 

ACCÍPITE ET MANDUCÁTE EX HOC OMNES: HOC EST ENIM CORPUS MEUM, QUOD PRO VOBIS TRADÉTUR.

Muestra el pan consagrado al pueblo, lo deposita luego sobre la patena y lo adora haciendo genuflexión.

Después prosigue: 
Símili modo, postquam cenátum est,

Toma el cáliz y, sosteniéndolo un poco elevado sobre el altar, prosigue: 
accípiens cálicem,
et tibi grátias agens benedíxit,
dedítque discípulis suis, dicens:

ACCÍPITE ET BÍBITE EX EO OMNES:
HIC EST ENIM CALIX SÁNGUINIS MEI
NOVI ET ÆTÉRNI TESTAMÉNTI,
QUI PRO VOBIS ET PRO MULTIS EFFUNDÉTUR
IN REMISSIÓNEM PECCATÓRUM.
HOC FÁCITE IN MEAM COMMEMORATIÓNEM.

Muestra el cáliz al pueblo, lo deposita luego sobre el corporal y lo adora haciendo genuflexión.

Luego dice: 
Mystérium fídei.
℟. Mortem tuam annuntiámus, Dómine,
et tuam resurrectiónem confitémur, donec vénias.

Después el Sacerdote, con las manos extendidas, dice: 
Mémores ígitur, Dómine, eiúsdem Fílii tui salutíferæ passiónis necnon mirábilis resurrectiónis et ascensiónis in cælum, sed et præstolántes álterum eius advéntum, offérimus tibi, grátias referéntes, hoc sacrifícium vivum et sanctum.

Réspice, quǽsumus, in oblatiónem Ecclésiæ tuæ et, agnóscens Hóstiam, cuius voluísti immolatióne placári, concéde, ut qui Córpore et Sánguine Fílii tui refícimur, Spíritu eius Sancto repléti, unum corpus et unus spíritus inveniámur in Christo.

C1: Ipse nos tibi perfíciat munus ætérnum, ut cum eléctis tuis hereditátem cónsequi valeámus, in primis cum beatíssima Vírgine, Dei Genetríce, María, cum beato Ioseph, eius Sponso, cum beátis Apóstolis tuis et gloriósis Martýribus et ómnibus Sanctis, quorum intercessióne perpétuo apud te confídimus adiuvári.

C2: Hæc Hóstia nostræ reconciliatiónis profíciat, quaésumus, Dómine, ad totíus mundi pacem atque salútem. Ecclésiam tuam, peregrinántem in terra, in fide et caritáte firmáre dignéris cum fámulo tuo Papa nostro Benedicto, cum episcopáli órdine et univérso clero
et omni pópulo acquisitiónis tuæ.

Votis huius famíliæ, quam tibi astáre voluísti, adésto propítius. Omnes fílios tuos ubíque dispérsos tibi, clemens Pater, miserátus coniúnge.

+ Fratres nostros defúnctos et omnes qui, tibi placéntes, ex hoc sǽculo transiérunt,
in regnum tuum benígnus admítte, ubi fore sperámus, ut simul glória tua perénniter satiémur, 

Junta las manos. 
per Christum Dóminum nostrum, per quem mundo bona cuncta largíris.

Toma la patena con el pan consagrado y el cáliz, los eleva y dice:
Per ipsum, et cum ipso, et in ipso, est tibi Deo Patri omnipoténti, in unitáte Spíritus Sancti, omnis honor et glória per ómnia sǽcula sæculórum. 
℟. Amén.  

RITO DE COMUNIÓN

Una vez depositados el cáliz y la patena sobre el altar, el Santo Padre, con las manos juntas, dice:
Præcéptis salutáribus móniti, et divína institutióne formáti, audémus dícere:

Extiende las manos y, junto con el pueblo, continúa:
Pater noster, qui es in cælis: sanctificétur nomen tuum; advéniat regnum tuum; fiat volúntas tua, sicut in cælo, et in terra. Panem nostrum cotidiánum da nobis hódie; et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris; et ne nos indúcas in tentatiónem; sed líbera nos a malo.

Solo el Sacerdote, con las manos extendidas, prosigue diciendo:
Líbera nos, quǽsumus, Dómine, ab ómnibus malis, da propítius pacem in diébus nostris, ut, ope misericórdiæ tuæ adiúti, et a peccáto simus semper líberi et ab omni perturbatióne secúri: exspectántes beátam spem et advéntum Salvatóris nostri Iesu Christi.
℟. Quia tuum est regnum, et potéstas, et glória in sǽcula.

Solo el sacerdote, con las manos extendidas, prosigue diciendo:
Dómine Iesu Christe, qui dixísti Apóstolis tuis: Pacem relínquo vobis, pacem meam do vobis: ne respícias peccáta nostra, sed fidem Ecclésiæ tuæ; eámque secúndum voluntátem tuam pacificáre et coadunáre dignéris.

Junta las manos. 
Qui vivis et regnas in sǽcula sæculórum.
℟. Amén. 

El Celebrante, vuelto hacia el pueblo, extendiendo y juntando las manos, alidde: 
Pax Dómini sit semper vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo. 

Luego, el diácono añade: 
Offérte vobis pacem.

AGNUS DEI
(Missa Cunctipotens Genitor Deus)

Agnus Dei, qui tollis peccata mundi: miserere nobis. 

Agnus Dei, qui tollis peccata mundi: miserere nobis. 

Agnus Dei, qui tollis peccata mundi: dona nobis pacem.

El Celebrante hace genuflexión, toma el pan consagrado y, sosteniéndolo un poco elevado sobre la patena o sobre el cáliz, de cara al pueblo, dice con voz clara:
Ecce Agnus Dei, ecce qui tollit peccáta mundi. Beáti qui ad cenam Agni vocáti sunt.
℟. Dómine, non sum dignus, ut intres sub téctum meum, sed tantum dic verbo, et sanábitur ánima mea.

Canto Comunión:  Anima Christi

Antífona de comunión.                                                                                             Is 52,7

Que hermosos en los montes, los pies del mensajero de la paz.


Oración después de la comunión

Que, en esta Iglesia tuya, Señor, florezca y perdure hasta el fin la integridad de la fe, la santidad de vida, el amor fraterno y la piedad sincera; y, ya que la alimentas con tu Palabra y con el Cuerpo de tu Hijo, no ceses de conducirla bajo tu protección. Por Jesucristo, nuestro Señor.

R/ Amén.


RITO DE CONCLUSIÓN

El Obispo, para bendecir al pueblo, usa el siguiente formulario,

V/ El Señor esté con ustedes.

R/ Y con tu espíritu.

V/ Bendito sea el nombre del Señor.

R/ Ahora y por todos los siglos.

V/ Nuestro auxilio es el nombre del Señor.

R/ Que hizo el cielo y la tierra.

V/ La bendición de Dios todopoderoso,

Padre , Hijo y Espíritu Santo, 

descienda sobre ustedes y les acompañe siempre.

R/ Amén.

Luego el diácono, con las manos juntas, despide al pueblo:

Glorifiquen al Señor con su vida. Pueden ir en paz.

R/ Demos gracias a Dios.


Antífona Mariana 







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